diumenge, 7 de setembre de 2014

Cap. 410: El abrazo de "Vergara" (III)

De hecho, a poco de iniciarse el clásico, García Remón derribó dentro del área a Serrat, voluntarioso centrocampista del equipo de Rifé. Era penalti, pero Fandós no lo vio. Poco a poco Laurie Cunningham, crecido ante la adversidad, se apoderó del balón y volvió loco a su marcador (el "Torito" Zuviría) y pronto con sus regates, desmarques, cambios de ritmo y regates en corto fue calmando la ira del publico asistente en el Camp Nou.
El Camp Nou, se puso en pie, acabó ovacionando la majestuosa actuación de Laurie Cunningham al finalizar el encuentro.
Al finalizar el encuentro Cunningham (qepd) declaraba: "Tengo que reconocer que hoy he jugado el mejor partido desde que estoy en el Madrid. Actuamos con orden y superamos al Barcelona. Tengo que felicitar a la afición del equipo barcelonista por lo deportiva que ha estado a lo largo de todo el partido. Incluso supieron recqnocer nuestra superioridad"

Luis de Carlos aprovechó la ocasión para hacer entrega a Tarradellas de la insignia de oro y brillantes del Real Madrid, a lo que el President respondió que "será conservada como un preciosísimo recuerdo de un gran club y de un gran presidente". Deportivamente hablando, el Real Madrid ganó el partido y aquella temporada se llevó el título de Liga, pero en realidad quién goleó al Barça y al Madrid fue Tarradellas. El auténtico "seny català" se impuso y dio una lección ejemplar. Curiosidades de la historia que, como tarradellista confeso, me complace recordar. En los actuales tiempos de crisis y confrontación donde la clase política se encuentra más desprestigiada que nunca y la sociedad muy dividida, personajes históricos como Josep Tarradellas y actitudes como la aquí narrada me sirven para reconciliarme con Cataluña y sentirme orgulloso de ser catalán. Por un solo día lo imposible fue realidad, y el fútbol dejó de ser un arma política para ser lo que siempre debería ser... rivalidad en el campo y amistad fuera de él

Cap. 410: El abrazo de "Vergara" (II)

Finalmente, un comunicado oficial decía que: "Los señores Luis de Carlos y José Luis Núñez han constatado el espíritu de cordialidad y mutuo respeto que, por encima de la tradicional rivalidad deportiva y de erróneas interpretaciones, ha sido constante pauta de conducta entre ambos clubes, formulando al propio tiempo los mejores deseos de mantener e incrementar en el futuro sus amistosas relaciones. Asimismo han coincidido en manifestar que, merced a esta reunión, se ha superado cualquier interpretación que haya podido darse a determinadas declaraciones, contraria al espíritu de cordialidad que debe ser constante entre los dos clubes. El presidente Tarradellas ha expresado su satisfacción por el resultado de la reunión, agradeciendo a los presidentes de ambos clubes la postura adoptada y la afinidad manifestada, símbolo y reflejo de la solidaridad existente. Los presidentes de los dos clubes, señores Luis de Carlos y José Luis Núñez, y el presidente de la Federación Española de Fútbol, señor Pablo Porta, expresaron su agradecimiento al muy honorable señor Josep Tarradellas, presidente de la Generalidad de Cataluña, por su mediación, que ha dado como resultado la reafirmación del sentido de amistad que ha presidido la reunión".
A las 13:06h, en el Saló de la Verge de Montserrat, Tarradellas anunció públicamente que "para todos los ciudadanos de Catalunya éste ha de ser un día gozoso, puesto que se ha demostrado que con buena voluntad todos los problemas, sean deportivos como en este caso o de otra índole, se pueden resolver". Se había firmado la paz. Para confirmar la paz, Nuñez y De Carlos se "abrazaron"
El domingo 10 de febrero se disputó el clásico en el Camp Nou. Tarradellas también asistió. Josep Lluís Núñez y Luis de Carlos se sentaron en el palco presidencial. Era la jornada 20 del campeonato de Liga de Primera División.

Barcelona: Artola, Zuviria, Olmo, Migueli, Serrat, Rubio, Sanchez (Landaburu), Simonsen, Roberto "Dinamita" (Juanito), Asensi, Carrasco.
Madrid: Garcia Remon, San Jose (Sabido), Benito, Camacho, Pirri, Del Bosque, Juanito (Roberto Martinez), Angel, Santillana, Garcia Hernandez, Cuninghan.
Goles: 0-1 García Hernandez, 0-2 Santillana

Cap. 410: El abrazo de "Vergara" (I)

Mientras Tarradellas ocupó la presidencia de la Generalitat fue posible la paz, el entendimiento y la concordia entre Catalunya y el gobierno de España presidido por Suarez, algo que en la actualidad parece casi imposible.
Tan conciliador fue el Molt Honorable que consiguió por una sola vez en la historia del fútbol español que el FC Barcelona y el Real Madrid se estrecharan la mano… ¡y los culés aplaudiesen a un jugador madridista… en el mismísimo Camp Nou! (años después seria el Bernabeu quien correspondería con el ejemplo)

En aquellos días el Barça estaba presidido por Josep Lluís Núñez y el club madridista por Luis de Carlos. Ambos mandatarios, desde hacía tres meses no se hablaban debido a la hostilidad habida entre los dos presidentes provocada por un cruce de desagradables declaraciones debidas a unas polémicas decisiones arbitrales sucedidas en los últimos torneos. El presidente madridista había afirmado días antes de celebrarse el partido FC Barcelona - Real Madrid en el Camp Nou que no tenía intención de sentarse en el palco presidencial sino que optaría por pagarse una entrada en la tribuna. Como reacción, el 30 de enero de 1980 Tarradellas pidió a Luis de Carlos que recibiera al secretario de la Diputación de Barcelona, Josep María Esquerda Roset, para que éste le transmitiera la gran preocupación que tenía por la situación que atravesaban ambos clubes. La situación política del momento no era aconsejable para la confrontación sino que debía de aprovecharse para la solidaridad entre todos los territorios del Estado español, de modo que el torneo entre los dos grandes de la Liga de fútbol debía de convertirse en un ejemplo de concordia.
El día antes de jugarse el clásico, Tarradellas organizó una cena de hermandad con el objetivo de acercar posiciones entre ambos presidentes. El President y Josep Lluís Núñez se reunieron a las 10:00h de la mañana en el Palau de la Generalitat. Una hora después llegó Luis de Carlos al aeropuerto de El Prat y al mediodía ya estaba reunido con ellos en el Palau de la Generalitat. A petición del Molt Honorable, asistió también como testigo presencial de este acercamiento el presidente de Real Federación Española de Fútbol, Pablo Porta. En una reunión trataron ampliamente las relaciones existentes entre los dos clubes de fútbol y las diferencias producidas en el seno de las reuniones federativas.

Cap. 409: La venganza de Marcial

Un año después del incendente que hizo que Charly y Marcial, fueran apartados del equipo. A Marcial, escudándose en sus 31 años de edad, se le dio la baja, lo que provocó que Luis Aragonés no tardase ni un minuto en convencer a Vicente Calderón para llevárselo al Atlético de Madrid. Y en el Manzanares volvió a dar muestra de esa calidad extraordinaria. Entre todo eso faltaba, claro, su retorno al Camp Nou. Una lesión, que le mantuvo fuera de los campos durante un mes y medio en los inicios de la temporada 1977/78 impidió su presencia en el Barça-Atlético Madrid de la cuarta jornada, que se decidió con un solitario gol de Johan Cruyff, y no fue hasta la siguiente campaña que, por fin, Marcial volvió a jugar en el Camp Nou, esta vez como rival. Fue en la jornada 12, el 3 de diciembre de 1978, a las cinco de la tarde. El Barça había ganado los siete partidos oficiales jugados en casa (cinco de Liga y dos de Recopa) sin que Artola encajase un sólo gol, y marcando 22. Nefasto como visitante (una victoria, un empate y cinco derrotas), el Barça post Cruyff de la temporada 1978/79 había convertido el Camp Nou en un auténtico fortín. Hasta que llegó el Atlético de Ferenc Szusza (que dos jornadas antes había relevado a Luis Aragonés). Era el Atlético de Luis Pereira, del "Ratón Ayala", Eugenio Leal, Rubén Cano… Y Marcial Pina.
Ausente el "Mágico" Leivinha por lesión, aquella tarde el Atlético, que no ganaba en Liga en el Camp Nou desde noviembre de 1969 (curiosamente el primer año de Marcial en el Barça), asaltó a lo bestia lo que hasta entonces había sido un fortín. Pitado sin disimulo ni piedad por la afición del Barça, Marcial, con el diez a la espalda, no se dejó intimidar por nada ni por nadie. Ni Sánchez, ni Zuviría ni Olmo ni nadie fue capaz de frenar al rubio asturiano, que dirigió con maestría la victoria colchonera por 2-4, marcando el 0-2 y el 1-4 con sendas faltas magistrales para convertir los pitos en silencio primero y, al final, en tímidos aplausos de aquella hinchada que le había admirado en el pasado.

- "¿Hay diferencias entre Szusza y Michels?", le preguntaron después los periodistas.
- "Es como comparar a Dios con un gitano", contestó el asturiano, quien admitió sentirse, "Triste" por los pitos del recibimiento y no dejó escapar la ocasión de recordar que en los ocho años que había jugado con el Barça se había entregado en cuerpo y alma por el equipo. Había pagado los platos rotos por una juerga en Madrid. Rexach, por su "pedigrí" como jugador de la cantera, y Neeskens, (se dijo) por sus "padrinos" (Johan, Michels y Montal), salvaron la cabeza pero él se vio forzado a marcharse. Y 21 meses después de aquella noche con Bárbara Rey, Marcial disfrutó de su dulce y particular venganza.


03-12-1978 (Barcelona)
FC Barcelona - Atletico de Madrid 2-4

Barcelona: Artola, Zuviria, Migueli, De la Cruz (Bio), Neeskens, Sanchez, Heredia, Krankl, Asensi, Rexach.
At. Madrid: Navarro, Marcelino, Capon, Guzman, Pereira, Eusebio, Leal, Ayala (Ruiz), Ruben Cano, Marcial, Rubio.
Goles: 0-1 Ayala (f), 0-2 Marcial, 1-2 Krankl (p), 1-3 Ruben Cano (p), 1-4 Marcial, 2-4 "Tente" Sanchez