Bartomeu Terradas se convirtió en presidente en 1901, cuando el club atravesaba problemas económicos graves.
En lugar de esperar donaciones externas, aportó 1 400 pesetas de su propio bolsillo, un monto importante para la época, para pagar deudas y mantener al club activo. Esto le valió ser considerado el primer mecenas del Barça, un gesto que mostró su compromiso personal con la institución