
En la temporada 1927/28 se necesitaron hasta jugar tres partidos para decidir quien era el Campeón de España (Copa de España).
Todos los partidos se jugaron en Santander y ha sido una de las finales más épicas que se recuerdan de la Copa de España
20-05-1928 (I)
FCBarcelona: Platko, Walter, Mas, Guzman, Castillo, Carulla, Piera, Sastre, Samitier, Arocha, Parera
RSociedad: Izaguirre, Arrillaga, Zaldua, Amadeo, Marculeta, Trino, Bienzobas, Mariscal, Cholin, Kiriki, Yurrita
Goles: 1 - 0 Samitier, 1 - 1 Mariscal
22-05-1928 (II)
FCBarcelona: Llorens, Walter, Mas. Guzman, Carulla, Bosch, Piera, Sastre, Samitier, Arocha, Sagi
RSociedad: Izaguirre, Arrillaga, Zaldua, Amadeo, Marculeta, Trino, Bienzobas, Mariscal, Cholin, Kiriki, Yurrita
Goles: 1 - 0 Kiriki, 1 - 1 Piera
29-06-1928 (III)
FCBarcelona: Llorens; Walter, Mas; Guzmán, Castillo, Carulla; Piera, Sastre, Samitier, Arocha y Sagi.
RSociedad: Izaguirre; Arrillaga, Zaldúa; Amadeo, Marculeta, Trino; Paco Bienzobas, Mariscal, Cholín, Ilundáin y Yurrita.
Goles: 1 - 0 Samitier, 1 - 1 Zaldua, 2 - 1 Arocha, 3 - 1 Sastre
La Real Sociedad y el Barcelona precisaron
de tres emotivísimos encuentros para dilucidar el campeón de esa
edición. Todos los encuentros se disputaron en El Sardinero de
Santander, los dos primeros en el corto plazo de tres días y el
definitivo un mes largo después, porque tras el segundo de los partidos
la selección tenía que viajar a los JJOO Amsterdam '28, a los que España
acudía con jugadores aficionados, no pocos de ellos de la Real
Sociedad.
El 20 de mayo se disputo el primero. El partido, que fue disputado bajo la lluvia, resultó muy igualado y
disputado llegando incluso los periódicos de la época a calificar el
partido como "violento". El equipo guipuzcoano y el catalán empataron a
un gol en un choque de alto riesgo para los azulgranas, que disputaron
varios minutos de la segunda mitad con nueve jugadores al lesionarse
momentáneamente sus dos estrellas, Platko y Samitier.
Nada
más reintegrarse al campo éste último consiguió el gol azulgrana, que
neutralizó más tarde Mariscal. En la prórroga no se movió el marcador.
Nadie tuvo fuerzas para ello. La lesión de Platko en el partido anterior disputado en
El Sardinero, en el que sufrió una tremenda patada en la cabeza que no
le impidió acabar el partido, eso sí, con un tremendo vendaje, conquistó
a un joven espectador del encuentro, subyugado ante ante la acción del
guardameta húngaro. Ese espectador no era otro que Rafael Alberti, que inmortalizó para siempre el gesto del guardameta. .
Dos días más tarde se disputó el esperado y
apasionante partido de desempate. A diferencia de la primera final el tiempo fue bueno aunque algo
ventoso lo que no impidió que el juego se desarrollara en términos
parecidos a los del primer partido. Juego trabado, duro e intenso fueron
los ingredientes de un partido. El Barcelona acudía a jugarlo sin su
guardameta Platko, lesionado. Su puesto lo ocupó Lloréns, que no pudo
impedir que Kiriki pusiera en ventaja a la Real Sociedad. Esta ventaja
la neutralizó Arocha, rectificando un remate de Piera que ya entraba.
Unos incidentes al final de la prórroga, con intentos de agresión del
público a jugadores de ambos equipos, pusieron un marco indeseado al
choque...
Más de un mes hubo que esperar para conocer el desenlace definitivo de esta larguísima final. El cansancio de las Olimpiadas hizo mella en los jugadores de la Real. Fue el "Mago" Samitier el que se encargó de conducir a los azulgrana hasta el nuevo título con un triunfo relativamente cómodo (3-1).
Un aficionado muy especial animó a los jugadores azulgranas en el hotel en el que se encontraban concentrados. Era el célebre Carlos Gardel,
amigo íntimo de Samitier. El propio Samitier se dirigió a la multitud
de barcelonistas que celebraron el triunfo desde el balcón de la plaza
de Sant Jaume.