
"si todo va bien" (lo de aquello si Dios y la Justicia lo permiten) tendría finalmente lugar el 11 de julio y contaría con la actuación de prestigiosos cantautores, como los chilenos Ángel e isabel Parra, el portugués José Alfonso, el francés Léo Ferré, el estadounidense Pete Seeger, el catalán Lluís Llach y el valenciano Raimon. La idea era que el Camp nou fuera el escenario de una gran manifestación artística, cívica y catalanista. El pintor y escultor catalán Antoni Tàpies fue el autor del cartel de un acto que se preveía un éxito total. Las letras de las canciones ya habían obtenido la pertinente aprobación del ministerio de información y Turismo... y evidentemente de la censura de la época.
Por desgracia para este concierto, el 9 de mayo, se celebró un concierto en la Universidad Autónoma de Madrid que contó con la asistencia de unas 20.000 personas, según las autoridades.
El Gobierno presidido por Arias Navarro se asustaron cuando vieron que gran parte del público levantaba los puños y gritaba eslóganes considerados como "subversivos". Posteriormente hubo más casos de disturbios en otros conciertos.
¿Qué no podría pasar con 80.000 contestatarios reunidos en el Estadio del Camp Nou?
Se llegó a la conclusión de que el festival "Cançons del Món per a un Poble" no podía ser autorizado de ningún modo.
La denegación del permiso por parte del gobierno Civil fue notificada a la prensa el 29 de junio, tres días antes de la dimisión del presidente del gobierno español, Carlos Arias Navarro (que sería sustituido por Adolfo Suarez), y cuando faltaban menos de dos semanas para el frustrado concierto del Camp
Nou. De hecho, el primer acto de afirmación catalanista que se celebró en el estadio no tendría lugar hasta el 24 de junio de 1981, y su nombre no engañó a
nadie: "Som una nació"