Una imagen simpática que circula del inicio de su carrera es que cuando Jordi Vila‑Puig aún estaba en categorías inferiores, iba a ver el progreso de la construcción del Palau Blaugrana y soñaba con jugar allí algún día. Esa pista que él imaginaba se convirtió en su casa deportiva durante años, donde ganó multitud de títulos y vivió grandes noches europeas.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada