La final de la Copa de Europa 1973 frente al Benfica quedó grabada en la historia. En el partido de ida en el Palau Blaugrana, el equipo perdía 0‑2, pero Villacorta anotó tres goles que impulsaron la remontada hasta un 5‑3 final. En la vuelta en Lisboa, marcó dos goles más, y el empate 7‑7 fue suficiente para que el Barça lograra su primera Copa de Europa, un momento que marcó el inicio de la era dorada del hockey patines blaugrana.
Thonys Blaugrana
divendres, 27 de febrer del 2026
Cap. 11115: Del Palau soñador al Palau ganador
Una imagen simpática que circula del inicio de su carrera es que cuando Jordi Vila‑Puig aún estaba en categorías inferiores, iba a ver el progreso de la construcción del Palau Blaugrana y soñaba con jugar allí algún día. Esa pista que él imaginaba se convirtió en su casa deportiva durante años, donde ganó multitud de títulos y vivió grandes noches europeas.
Cap. 11114: Premio sorpresa
En 1983, tras ganar otra Copa de Europa, Carles Trullols recibió la Medalla de Oro al Mérito Deportivo, pero él pensó que se trataba de un reconocimiento menor y no esperaba tanta ceremonia. Cuando lo anunciaron en el Palau Blaugrana, el aplauso del público fue tan fuerte que se emocionó hasta el punto de llorar discretamente
Cap. 11113: Fichaje con polémica y expectativas
Cuando el equipo blaugrana fichó a Lorenzo Rico procedente del Atlético de Madrid en 1987, hubo bastante revuelo porque se "rompieron contratos verbales" con su anterior club para llevarse al portero, lo que no era habitual en aquella época. Él mismo tenía claro que venía al Barça con "espíritu de ganador" y quería ser titular desde el principio, sin conformarse con ser suplente aunque el equipo blaugrana ya tuviera otro portero destacado
Cap. 11112: Primer extranjero en ser capitán
Norman Carmichael fue el primer jugador extranjero en recibir la cinta de capitán del FC Barcelona. Era un gesto que sorprendió a muchos, porque en esa época los equipos españoles no solían dar tanta responsabilidad a jugadores foráneos. Norman Carmichal lo recordaba con orgullo y decía que se sentía parte de la familia desde el primer día.
Cap. 11111: La panadería y el baloncesto
Antes incluso de convertirse en jugador del Barça, Nino Buscató ya tenía una rutina sorprendente: trabajaba todas las noches en la panadería familiar desde medianoche hasta las 7 h de la mañana, luego dormía y por la tarde tomaba tren y tranvía hasta Barcelona para entrenar con el Barça. Era su vida diaria durante años, compaginando trabajo y deporte sin descanso.
Cap. 11110: El Palau Blaugrana como "segunda casa"
Veselin Vujović tiene un recuerdo muy especial de su paso por Barcelona y del Palau Blaugrana. Llegó a decir que aunque el Barça es “lo más grande del deporte”, el ambiente que vive el balonmano allí es único y lo describió como algo que no había visto en ningún otro país.
Cap. 11109: Acabó en comisaría tras un partido
En un derby entre el Joventut de Badalona‑FC Barcelona de 1985, Mike Davis golpeó en dos ocasiones al rival José María Margall y, según la crónica de la época, también llegó a dar un golpe a un agente de la Policía Nacional, por lo que tuvo que declarar en comisaría tras el partido.
Cap. 11108: La noche que silenció al rival
En los años 80, los duelos entre el FC Barcelona Bàsquet y el Real Madrid Baloncesto eran auténticas batallas. En uno de esos clásicos en el Palau, el partido estaba igualado y muy tenso.
Sibilio llevaba varios tiros fallados. Desde la grada se escuchaban murmullos. En aquella época no era raro que el público rival intentara desconcentrar al tirador.
Entonces ocurrió lo típico en él: Recibió abierto en el ala. Amagó una vez. Se elevó sin dudar. Triple limpio. En la siguiente posesión… otro más.
Y poco después, otro tiro exterior que terminó de romper el partido.
Lo curioso es que, según contaban compañeros, en el tiempo muerto alguien le dijo:
- "Chicho, estabas frío…"
Y él respondió con calma:
- "Frío no. Estaba calibrando."
Ese era Sibilio: podía fallar cinco seguidos, pero el sexto lo tiraba con la misma seguridad que si hubiera metido los anteriores.
dijous, 26 de febrer del 2026
Cap. 11107: El viaje "sin zapatillas"
En un desplazamiento para un partido de liga fuera de casa, el equipo viajó temprano en autobús. Todo parecía normal hasta que, al llegar al hotel y empezar a preparar la bolsa para el partido, Eugeni se dio cuenta de algo importante…
Había olvidado las zapatillas de jugar. Al principio pensó que estaban en el fondo de la bolsa. Después vació todo encima de la cama. Nada. Silencio. Luego empezó el cachondeo en la habitación:
- "Bueno, juega en calcetines, total eres rápido…"
- "Pídele unas al portero, talla 46, seguro que te van perfectas."
Al final, un compañero que llevaba un par extra (por si se mojaban las suyas) se las prestó. Eran medio número más grandes, así que se puso doble media.
Lo mejor fue que ese día hizo uno de sus mejores partidos fuera de casa. En el vestuario, al terminar, alguien dijo:
- "La solución está clara: en el próximo viaje, que tampoco traiga las suyas."
Desde entonces, cada desplazamiento hay alguien que le preguntaba en broma:
- "¿Las zapas vienen contigo o viajan aparte?"
Cap. 11106: El despiste del cambio
En un partido de liga con mucha intensidad, el entrenador pidió un cambio rápido defensa-ataque. Eugeni Serrano salió disparado desde el banquillo convencido de que le tocaba entrar… pero el cambio era por el extremo del lado contrario.
Entró en pista, recibió la primera circulación… y de repente escuchó gritos desde el banquillo:
- "¡No era túuu!"
Se quedó un segundo parado mirando al entrenador, levantó las manos como diciendo "ya que estoy…" y terminó la jugada marcando desde el extremo.
El árbitro detuvo el juego después para ordenar bien el cambio, pero como no hubo ventaja antirreglamentaria, todo quedó en risas. En el vestuario, sus compañeros le bautizaron ese día como "el cambio express".
Cap. 11105: El gol… y la celebración improvisada
En un partido de liga bastante distendido, tras marcar un gol al contraataque, Eugeni Serrsno decidió celebrar haciendo un gesto como si estuviera "apagando un incendio" con una manguera imaginaria, señalando a la grada rival que había estado bastante activa todo el encuentro.
El problema fue que uno de sus compañeros no entendió la broma y se lanzó a abrazarlo con tanta fuerza que casi lo tira al suelo… justo delante del árbitro.
Mientras el público se reía, el árbitro se acercó serio pensando que había habido algún gesto provocador. Eugeni, todavía medio doblado por el abrazo, explicó entre risas que solo estaba "refrescando el ambiente".
Al final no hubo sanción, el pabellón entero se lo tomó con humor y desde entonces en el vestuario le recuerdan aquella celebración como “el simulacro de bombero”.
Cap. 11104: "A entrenar o al circo"
Cuando jugaba Cesar, "el Pelucas'' junto a László Kubala, ambos competían de forma amistosa para ver quién marcaba más goles en los entrenamientos.
César era famoso por crear goles sorprendentes con recursos inesperados, lo que hacía que Kubala dijera en broma:
"Con César nunca sabes si vas a entrenar o a un espectáculo de circo".
Cap. 11103: "Anotar los goles en papel"
Según crónicas de la época, cuando llegó a la reunión de la directiva (Anna María Martínez Sagi), muchos de los miembros hombres no sabían cómo reaccionar y uno de ellos le preguntó medio en broma si iba a "anotar los goles en papel" o "tomar decisiones". Anna María contestó con seguridad: “Vengo a tomar decisiones, no a mirar goles”, dejando claro que estaba allí para influir y no para decorar la sala
Cap. 11102: Sagi, la calma en el vestuario
Sagi‑Barba era elegante dentro y fuera del campo. Durante una reunión del equipo antes de un partido, alguien puso un gato travieso en el vestuario. Mientras todos corrían detrás del gato, Sagi‑Barba simplemente se sentó, lo observó y dijo en tono burlón: "El que corra más gana la jugada". Todos terminaron riéndose, porque incluso en caos, él conservaba esa calma aristocrática.
Cap. 11101: Un gol desde el centro del campo
Paulino Alcántara era famoso por su potente disparo y precisión. En un partido amistoso, Alcántara anotó un gol desde casi mitad de cancha, sorprendiendo al portero rival que estaba distraído. Se dice que él mismo levantó las manos en señal de "oops, no quería asustarte tanto", mientras el público estallaba en risas y aplausos.
Cap. 11100: La calma de Busquets
En un entrenamiento del FC Barcelona, De Jong estaba probando nuevos movimientos de dribbling y quería impresionar a todos, especialmente a Busquets, su compañero y mentor en el mediocampo. Decidió hacer un regate complicado, algo exagerado, girando varias veces sobre sí mismo antes de intentar pasar el balón.
El problema fue que Busquets, con su calma legendaria, simplemente leyó toda la jugada desde el primer segundo. Cuando De Jong terminó su giro, Busquets ya tenía el pase perfectamente interceptado… ¡y De Jong terminó sorprendido y con la boca abierta! Todos los demás jugadores empezaron a reírse, porque era como ver a un alumno intentando impresionar al maestro, y el maestro reaccionando como si nada hubiera pasado. 😄
De Jong más tarde admitió entre risas que nunca había visto a alguien anticiparse a todo tan tranquilo, y que eso le enseñó la importancia de “pensar antes de moverse”, tal como Busquets siempre hace en el campo
Cap. 11099: Busquets no baila
Durante un partido con la Selección Española, Busquets estaba en el calentamiento antes de salir al campo. Un compañero decidió ponerle música en el vestuario para animar a todos… pero accidentalmente eligió una canción muy movida y enérgica, algo que chocaba con el carácter tranquilo de Busquets. Mientras todos saltaban y bailaban un poco, Busquets simplemente se quedó parado, moviendo apenas los hombros al ritmo, con esa expresión de "todo está bajo control".
Después, un periodista le preguntó sobre aquel momento y Sergio Busquets respondió con su clásica calma: "Yo me concentro en jugar, no en bailar", lo que provocó una carcajada general. La anécdota se volvió famosa porque refleja su humor silencioso: nunca necesita exagerar para generar sonrisas, basta con su tranquilidad absoluta en medio del caos
Cap. 11098: Imitando a Busquets
Durante un entrenamiento del FC Barcelona, varios jugadores bromistas, entre ellos Jordi Alba y Frenkie de Jong, decidieron hacerle una "broma colectiva" a Busquets. Empezaron a imitar exageradamente su manera de caminar por el campo, sus pequeños giros de cabeza y cómo siempre parece calcular todo con calma antes de tocar el balón.
Al principio fue divertido, pero poco a poco la imitación se volvió una especie de "coreografía absurda": todos los jugadores seguían el patrón de movimientos de Busquets, incluso fingiendo mirar hacia todos lados como él hace antes de un pase. Lo más gracioso fue la reacción de Busquets: ni se inmuta. Solo los observaba con su clásica calma absoluta, sin alterarse, sin reírse ni chistar.
El efecto en el vestuario fue inmediato: los demás jugadores terminaron riéndose a carcajadas mientras Busquets parecía un robot imperturbable, concentrado en el balón. Incluso el entrenador no pudo evitar sonreír. Al final, Busquets simplemente tomó el balón, hizo un pase impecable y dijo algo como: "Bueno, volvamos a jugar", dejando claro que la broma no lo desconcentraba ni un segundo.
Cap. 11097: Un regate a Busquets
Se cuenta que durante un entrenamiento, Lionel Messi estaba bromeando y decidió lanzarle un regate a Busquets, esperando que reaccionara rápido y tuviera un poco de drama como muchos jugadores. Pero Busquets, con su clásica calma absoluta, ni se inmutó. Simplemente se quedó quieto, lo observó, y cuando Messi intentó el regate final, Busquets hizo un simple pase hacia atrás como si nada hubiera pasado. Messi se quedó sorprendido, medio riéndose, y los demás compañeros no pudieron evitar bromear diciendo:
- "¡Busquets ni siquiera respira cuando Messi le regatea!"
Cap. 11096: El pequeño "el Blanquito"
Cuando Andrés Inuesta abrazó a Quique Costas, durante la ceremonia de la colocación de la primera piedra del Estadio Johan Cruyff), el propio entrenador veterano explicó con humor y cariño que a Iniesta le llamaba "el pequeño, el blanquito", resaltando la curiosa forma cercana y familiar en que trataba a sus jugadores.
Cap. 11095: "Disfruta Itu..."
Durante un Clásico entre FC Barcelona y Real Madrid en 2010, tras una victoria contundente del Barça (5‑0), el árbitro Iturralde González contó más tarde una anécdota con Iniesta: cuando se generó una pequeña tangana al final del partido por la expulsión de Sergio Ramos, Iniesta se acercó a Iturralde y le dijo con naturalidad y una sonrisa:
- "Disfruta, Itu"
Una frase simple, pero tan relajada y amistosa que el árbitro la recordó como algo especial, diciendo que "este tío es un fenómeno, es dios". Fue uno de esos momentos que mostraron la personalidad calmada y respetuosa de Iniesta incluso en situaciones tensas de un partido enorme como un Barça–Madrid.
dimecres, 25 de febrer del 2026
Cap. 11094: La charla con los vasos de plástico
Uno de los aspectos más recordados de Robson dentro del vestuario o en los descansos de los partidos era su forma poco convencional y espontánea de explicar las cosas. Según recuerda Luis Enrique, que jugó bajo sus órdenes esa temporada, Robson no usaba siempre una pizarra técnica tradicional para transmitir ideas al equipo.
Durante algún descanso, se acercó a sus jugadores con vasos de plástico y empezó a usarlos como si fueran "marcadores de posiciones" en el campo, moviéndolos en el banquillo mientras decía:
- "Esto es un delantero… este otro… tú tienes que moverte así…"
Ver al entrenador inglés armado con vasos de plástico en lugar de una pizarra técnica, gesticulando y explicando movimientos tácticos con sentido del humor, causaba risas entre los jugadores y rompía la tensión del partido.
Cap. 11093. Venables, el "showman" fuera del campo
Aunque llegó como un entrenador serio e innovador, Venables tenía una vena divertida y muy carismática fuera del campo que no pasaba desapercibida en Barcelona. Cuenta la gente que, fuera de los entrenamientos y partidos, solía aparecer en programas de televisión en Catalunya cantando e imitando a artistas como Frank Sinatra, dejando a muchos espectadores sorprendidos y encantados con su sentido del humor. Esa faceta lo convirtió en un personaje querido por la afición no solo por sus tácticas, sino por su capacidad de hacer reír y mostrar su lado más humano en un país que estaba aprendiendo todavía a comprender al entrenador inglés.
Cap. 11092. Una broma de "Quimet" Rife
Durante un entrenamiento previo a un Clásico contra el Real Madrid, Rifé era conocido por su sentido del humor en el vestuario, algo poco habitual en jugadores tan serios en el campo. Ese día, mientras los compañeros estaban concentrados, Rifé decidió gastar una broma:
Escondió las medias y espinilleras de varios compañeros en los cajones del vestuario.
Cuando los jugadores fueron a ponerse el uniforme, no podían encontrar nada y comenzaron a desesperarse.
Rifé, desde un rincón, se estaba partiendo de risa, mientras los veteranos como Sadurní y Torres trataban de mantener la calma.
Finalmente, todos encontraron su equipamiento, pero el entrenador los regañó entre risas, porque la tensión se había disparado… y Rifé simplemente levantó los brazos y dijo:
- "Solo estaba preparando el Clásico… ¡quería que aprendieran a improvisar!"